• maría herrero

El Instinto

Ayer en clase hicimos la #kriyaparaelinstinto. Y me sorprendí mucho de los prejuicios que tenía sobre el tema y que se me cayeron en un montón de trocitos gracias a la inspiración de mi compañera Merche, de la que os hablaré mas. Seguro.

Para mí, "instinto" siempre iba seguido de "supervivencia". Lo tenía vinculado únicamente a esto: nuestra capacidad innata para defendernos. De algo, de otro, de las inclemencias, de lo obstáculos, de mi misma cuando me pongo insoportable... Instinto como esa respuesta agresiva (que no violenta, aunque a veces lo sea) para defenderte de lo que sea que está amenazando tu integridad, sea física o imaginaria.


Y hoy me he dado cuenta de que eso es solo una pequeña parte del instinto y de que a veces, por priorizar protegernos, nos perdemos la parte mas grande del instinto: el disfrute de vivir.

El instinto es todo, es la vida misma desde que nacemos, es todo lo que hacemos y sentimos y queremos antes de que pase por nuestro cortex cerebral y lo convirtamos en palabras.



Instinto es encontrar la teta cuando naces y dársela, cuando nace.

Es mirar al cielo en las noches. Es seguir las nubes.

Instinto es tumbarte al sol de primavera y otear el viento del otoño.

Instinto es ir hacia donde sabes que está lo que necesitas, aunque no sepas qué es.

Instinto es irte de dónde no estás bien.

Instinto es lo que te hace elegir qué te apetece comer. Qué te nutre y que te intoxica.

Por instinto elegimos lo que queremos escuchar y lo que no. La información que (también) nos nutre y la que nos intoxica.


Instinto e intuición pueden confundirse aunque son muy diferentes. Instinto es la pura vida orgánica y animal que somos, la vida misma de placer y agustez, de cuidado y de cariño. Lo básico. Lo elemental. El gozo.

Lo imprescindible.

Intuición es el fogonazo del alma expresándose de repente como consecuencia de la mezcla de ideas+pensamientos+experiencias+instinto+deseos+potencialidades+sabiduria ... Y que hace que des un paso adelante, hacia tu propósito.

Instinto es anterior, no tiene pensamiento, tiene certezas grabadas en nuestro ADN desde miles de años.

Es cierto que el instinto puede estar viciado. Podemos tener huellas en nosotros de situaciones vividas con mucho miedo y sensación de peligro que nos hagan desconfiar y protegernos innecesariamente o atacar, como resultado de un instinto confuso, un instinto que guarda información que no está actualizada.

Ahí está el trabajo de auto conocimiento. Empezar a discernir qué es funcional y que no en nosotros, empezar a mantener a raya la mente cuando coarta nuestro instinto nutricio, el que nos impulsa a buscar y encontrar lo que necesitamos.

Y utilizar la mente para reparar esos errores de aprendizaje que nos han desafinado el instinto, una vez los identificamos.

Instinto y emoción está muy vinculado y es desde aquí que podemos detectar los fallos del sistema: sobre-responder emocionalmente a un estímulo, sentirnos cautivas de un impulso por comer, tener miedo paralizante sin aparente causa, sentir un rechazo y asco desproporcionado ante algo o alguien...son emociones con las que el instinto está expresando fallos de ajuste y nos está indicando por donde comenzar a investigar.

Porqué es importante que el instinto esté ajustado? Porque genera respuestas automáticas pre-racionales y eso nos condiciona en nuestra vida cotidiana. Por un lado, somos presa de impulsos que no entendemos y que parecen poseernos. Por otro, no estamos pudiendo fiarnos de todo lo bueno que nos da el instinto, porque ese desajuste probablemente va unido a una falta de confianza en las propias sensaciones, una desvalorización de las mismas. Y porque, de hecho, no está funcionando eficazmente y no podemos fiarnos.

En la Pirámide de Maslow se expresa con bastante criterio cómo es muy difícil ir alcanzando cotas de desarrollo personal y social mas "elevadas" si no tenemos lo básico cubierto. No vas a lograr sentirte realizada siendo filósofa si no logras garantizarte comer cada día, por poner un ejemplo tonto. Y el instinto es esa base de la pirámide.

A veces tratamos de saltarnos esos pasos de poner en orden lo básico, en una especie de auto engaño inconsciente, y de esto hay mucho en el mundo de la espiritualidad, porque ir a la raíz de nuestra estructura es doloroso.

Pero es el único camino para lograr una estructura personal y de vida coherente, que te haga sentir seguro y confiado contigo mismo.

Y el instinto es el principio de todo.


La práctica de Kundalini Yoga te va llevando a estos lugares y la meditación te ayuda a poner palabras a la información que surge de tu cuerpo, creando asi tu propio camino de entendimiento, de tu verdad, del universo que hay dentro de ti.




 

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