• maría herrero

Somatizar o la capacidad de cristalizar las emociones



Somatizar es algo así como que lo mas intangible se vuelva materia. Que el reino sutil de las emociones y los pensamientos pase a tener una forma en nuestro cuerpo.


Somatizar es convertir en "soma", manifestar en el cuerpo.


Asi que, lo primero de todo: somatizar no es malo. Que nuestra parte física sea un aliado para apoyar las cosas que nos pasan, ya sea para su disfrute como para su gestión, me parece simplemente maravilloso. Porque no siempre lo que somatizamos es una enfermedad.


Y, por supuesto, no todas las enfermedades son somatizaciones. Somos un cuerpo vivo, trasnmutable y transmutador. Asi que lo mas órganico es que te pasen millones de cosas físicas por minuto y creo que es muy saludable dejar de preocuparnos cada vez que notamos "cosas" que nos parecen fuera de lo normal y las interpretamos rapidamente como signo de "algo no va bien". Hasta un dolor de cabeza puede ser simplemente que estás desintoxicandote. O un dolor de estómago, que estás digiriendo algo que te está costando un poco mas digerir (comida, pensamientos, sentimientos, situaciones...). Punto.

Incomodidad no es = a algo va mal. Es = a algo es distinto de lo que estoy acostumbrada.


Por ejemplo, no siempre que nos resfriamos es porque nos han bajado las defensas. El resfriado en si mismo puede ser una manera de que el cuerpo se actualice, de renovar el sistema de anticuerpos, limpiarnos y resetearnos.


Pero en este post lo que quería es reflexionar sobre cuando somatizamos como forma de expresar parte de nuestro mundo emocional. En este caso, un mundo emocional muy concreto: todas esas cosas que no te permites sentir o pensar porque te parece horrible estar pensando o sintiendo eso. No tienen que ser horribles literalmente, solo te lo tienen que parecer a ti. Y se trata de cosas muy pequeñas. En apariencia.

Un ejemplo super tonto: cuando llegas a casa y tu pareja/hija/padre/compañero de piso no haya recogido la casa. Y tu, que eres muy abierta y comprensiva, poco invasiva y dejas a todo el mundo libre, haces que no te importa para no conflictuar y que no se crea que eres un pesado/a.


Asi dia tras dia. Haciendo como que no te importa. Cabreándote ya tres calles antes de llegar a casa, y diciéndote "venga, que no pasa nada, es una chorrada". Y te vas encendiendo. Y te dices a ti mismo "hay que ver como soy, pero si esto no es nada importante, ya dejalo pasar".

Pero sigues cabreándote.


Como ese enfado te parece inadecuado y que no deberías de sentirlo, llega un momento que tu sistema lo niega y lo manda al lugar de las cosas molestas que no quiero/debería sentir.


Te disocias de esa parte que siente porque no sabes como manejarla. Porque te está arrojando una imagen de ti misma que no quieres ser. Esto es importante: el quid de la cuestión no es tando que no seas capaz de enfrentar la situación. Lo que hace daño de verdad es que tu te estés negando a ti misma. Estés tratando de no ser como eres. No te estés aceptando ni aceptando lo que sientes.


Esto es muy frecuente en las cosas que hacemos en el mundo relacional, donde la manipulación, propia y ajena, anda sutilmente campando. Cosas como hacer algo que no te pertenece hacer en el trabajo pero no atreverte a ponerte en tu sitio, porque "van a pensar que soy....". O hacer mil planes y estar super activo porque tumbarte en el sofá a ver Netflix es de seta. Y tu no eres una seta. Of course.


Estas cosas pequeñas.


Estas asi, tontorronas, que te van minando poco a poco como la técnica de tortura, esa que deja caer constantemente una gotita en tu coronilla.


Eso.



Cada vez que te dices que algo te gusta cuando en realidad, no te gusta.

Que quieres hacer algo cuando no quieres.

Cada vez que te gustaría dar tu opinión, pero no lo haces porque crees que no puedes decir realmente lo que piensas (aunque sean cosas sin importancia).

Cada vez que no quieres pasar tiempo con alguien, y lo haces.

Cada vez que no quieres hacer algo porque sientes que va en contra de tus valores, como mentir, y lo haces por trabajo, por "educación", por miedo ...


Esas en las que siempre acabas diciéndote que "no pasa nada"...pero no te lo crees.


A dónde crees que va esa tensión, ese cabreo que te entra de pronto y te lo tragas, o la tristeza inoportuna que te aparece cada vez que hablas con "x" y que no tiene ninguna explicación aparente, porque "deberías" sentirte feliz? crees que eso que estás sintiendo y no te lo estás permitiendo sentir se diluye en la atmósfera?

Pues no se diluye. Se somatiza. Se hace cuerpo porque es nuestra manera de encauzar toda esa energía que tratas de esconder-te.


Y esta es la clave: esto no va de expresar. No se trata de que cuando no dices "no" te sale un quiste. Se trata de que cuando no dices ese no ES PORQUE CREES QUE NO TIENES DERECHO A SENTIRLO. Crees que no deberías ser asi como eres. Esa distorsion entre lo que sientes/eres y lo que crees que deberías sentir/ser es lo que genera la somatización.


Esto es lo mas importante. Todo nuestro sistema responde en armonía a la coherencia y se hace un lio en la incoherencia. No entiende de cosas buenas o malas, no juzga. Solo entiende de estar funcionando coherentemente:


Que lo que piensas - sientes, dices y haces sea coherente entre sí.

Y esto está relacionado directamente con TU VERDAD.

Que no te mientas.

Que aceptes lo que estás sintiendo.


Que te permitas ser como eres, asi, tal cual. Seta, aburrida, pesada, malapersona, tonta, impetinente, caotica, intensa, burra, incomprensiva,....todo eso que te dices. Que por lo general, no eres. Pero que si lo eres, lo eres.


Luego, una vez lo aceptes, puedes decidir tranquilamente si te merece la pena el conflicto o no. Pero lo primero es aceptarlo SIN CASTIGARTE.


Cuando aceptas lo que sientes, cuando te alineas con tu verdad y funcionas sin querer negarla, la mayor parte de las veces te conviertes en un ser de lo mas tranquilo: si tu por dentro no te estás peleando contigo mismo, es improbable que necesites hacerlo fuera. Casi siempre las cosas que nos torturan fuera es porque por dentro nos estamos peleando. Porque si lo tienes claro no te torturas: te posicionas tranquilamente. Y punto.


Resumiendo: la somatización de las emociones tiene que ver con no permitírnoslas.


Durante mucho tiempo pensé que expresar lo que me pasaba para no somatizarlo tenía que ver con decir cosas, con hacer cosas, con ese "expresate!!" un poco a lo loco, que parecen decir muchos caminos terapéuticos. A mi eso no me cuadraba mucho y me parecía que me obligaba a ser como no soy.


Yo creo que expresar lo que te pasa tiene que ver con otra cosa, mucho mas intima: con darte cuenta y no negarte. Con permitirte lo que te pasa por dentro, con validarlo, con no condenar lo que sientes como que no deberías. Aceptarlo. Asi eres, esto sientes, esto te pasa.


Ponerle nombre a eso ante lo que giras la cabeza para no verlo, porque te parece fatal "ser asi".


Mirarlo.


Y darte permiso para sentir eso que sientes. Y dejar de juzgarte como mala malisima por estar pensando o sintiendo X.


Y después, empezar a dar pasos hacia ti, en dirección a esa coherencia: dejar de hacer lo que no quieres.


Y aquí es muy muy importante ser muy humilde contigo y muy amable. Porque primero te darás cuenta de cosas y sentirás que no quieres seguir actuando asi, pero no lo podrás evitar.

Forzarte no es el camino. Te saltarán todas tus medidas de seguridad y control y te sentirás mucho peor.

Es bueno respetar los limites que te pone tu propio sistema: está diseñado para cuidarte, no lo olvides.


Date tiempo.


Respétate.


Respetarte es mirar con amabilidad la situación y hacer lo que realmente puedes hacer por ti en ese momento. No tratar de ir mas lejos. Aceptar hasta dónde llegas es respetarte. Hacerte consciente y dejarlo para mas tarde, también es una opción.


Es hacerte consciente lo que va a iniciar el cambio.


Es decir: una razón por la que somatizamos es porque es la manera en que nuestro cuerpo nos hace ver algo que no queremos ver. Si lo vemos, no vamos a somatizarlo porque nos estamos haciendo cargo de elaborarlo de forma consciente.


Por otra parte, a mas coherente seas menos necesidad de somatizar tendrás. Y no significa que vayas por ahí diciendo todo lo que piensas o haciendo lo que quieres en cada segundo. Sino que tu sistema tiene permiso para sentir todo lo que sientes y, con la misma naturalidad, no lo bloquea pero tampoco le da mas vueltas. Es como respirar.


Somatizarmos mas cuando estamos mas fragmentadas, cuando nos hemos construido tratando de no ser o no sentir ciertas cosas. El proceso de integrar eso que somos va a ir también ajustando todo y equilibrándonos, en todos los sentidos.

El resultado es que nuestra parte fisica tendrá mas energía disponible para hacer otras cosas.




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